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ZEN.
Zen es el nombre en japonés de
una tradición del budismo mahāyāna, cuya práctica se inicia en China
bajo el nombre de ch'an y que más tarde se perfeccionó en Japón, de
donde se la conoce como zen.
Como toda escuela budista, el zen remite sus orígenes al budismo de
la India. La palabra zen proviene del chino chán, que a su vez es
una deformación del término sánscrito dhyāna, referido normalmente a
"meditación". Del mismo modo llegaría a Corea, en donde se llamará
son, y también a Vietnam en donde se conocerá como thiền. Nótese que
los nombres antes mencionados son sólo distintas pronunciaciones
para el mismo ideograma chino. En su evolución histórica sus
enseñanzas variarán poco en su acomodo cultural y serán
prácticamente las mismas. También respecto sus métodos empleados
serán muy similares aunque influidos por la cultura de acogida.
Para comprender el
origen del budismo zen es ineludible conocer primero el budismo,
puesto que la problemática y objetivos planteados por el zen son los
del budismo. Los orígenes del zen se sitúan en China, en donde el
budismo se asentó desde el siglo I. Al principio estaba limitado a
ser una transposición del budismo indio, de manera que entre las
principales actividades estaba la traducción y el estudio de textos.
Progresivamente empieza un proceso de significación del budismo en
el cual se verán surgir diversas escuelas, siendo la escuela chán
una de ellas. Se considera que las formas tempranas del budismo chán
empiezan a ser visibles alrededor del siglo VI y a partir de la
influencia de diversos sūtras o textos sagrados del budismo mahāyāna.
Todos ellos de procedencia india y a los que más tarde se les
añadirán una serie de apócrifos. Entre estos textos principales está
el Prajñā pāramitā (sección del canon del mahāyāna que contiene
distintos sūtras famosos como el "del Corazón" o el "del Diamante"),
el "Despertar de la Fe" atribuido a Aśvaghoṣa; el Sūtra de
Vimalakīrti o el Sūtra del Lankavatara. Un apócrifo fundamental en
la tradición zen es "El Sūtra de la Perfecta Iluminación".
En el budismo mahāyāna se considera que el origen indio de un texto
es principal a la hora de acometer su consideración como sagrado, no
obstante ha habido numerosas excepciones, y al hablar de apócrifos
no hay que entender que sean textos exógenos a la tradición sino
simplemente que su origen no es indio.
Aunque en el zen se incluye el estudio de sūtras y textos, el
carácter directo e intuitivo de este tipo de tradición budista los
pone en un segundo plano, ya que no los atiende como una vía para el
despertar por sí mismos. En cambio, se anima a una disposición
directa en el seguidor para que se establezca en el momento presente
confiando en la sabiduría innata de todo ser humano para realizar
todo su potencial. Esta noción es influencia directa del budismo
mahāyāna planteada desde un cúmulo de textos alrededor de una idea
llamada del Tathāgatagarbha, o "matriz de la iluminación". Esta idea
original del mahāyāna ya está implícita en la difusión de la prajñā
pāramitā y se ampliará poco tiempo después con la aparición de
diversos sūtras. En esta idea se subraya el carácter innato de la
budeidad en todo ser vivo y esto será una influencia crucial en todo
el budismo chino, japonés y de todo el sudeste asiático. La
importancia radical en esta idea es que dotará a los laicos de la
potencialidad de tener un nivel espiritual tan alto como el de un
monje y esto será fundamental en la expansión del mahāyāna y también
del zen.
La efervescencia de estas ideas en el budismo temprano de China
acontece como reacción a una excesiva erudición e intelectualismo
presente en el budismo chino de entonces, aunque recibirá a su vez
la influencia directa de varias de esas escuelas centradas en el
estudio, como la Tiāntái o la Huáyán. Estas distintas influencias
harán surgir un nuevo estilo de práctica y de entender la enseñanza,
centrado en una vía intuitiva y directa para así conseguir
determinado estado mental (samādhi) que es previo al completo
despertar espiritual o nirvāṇa. Por lo tanto, este nuevo tipo de
budismo estará centrado en el cultivo de la mente o meditación, cuya
traducción china es la palabra chán. En los textos chinos, a esta
escuela se le llama directamente "Escuela de meditación". Con
"meditación" no debe entenderse solamente la popular práctica de
sentarse en el suelo a meditar, sino que tiene un contexto mucho más
amplio. El resto de escuelas dedicaban buena parte de su tiempo a
ese estudio de textos ya que consideraban que su lectura era
acumulatoria de méritos para ese despertar. La escuela zen por tanto
establecerá un nuevo enfoque en el cual el cultivo de la propia
mente será el centro de la práctica budista.
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