SHINTOISMO
El shintoismo es una doctrina japonesa que, entre muchas otras
virtudes,
invoca la purificación de la mente y del corazón para acceder a las
bendiciones y a la felicidad. Esta purificación incluye admirar los
dones
de la naturaleza, como por ejemplo, la salida del sol o también
cultivar
la bondad entre los hombres.
Por otro lado, esta doctrina apela a la búsqueda de la sinceridad
para
encontrar la paz interior y la paz con los demás. La sinceridad
tiene
matices claramente delimitados:
- La sinceridad de la oración, que es la parte más importante y que
debe
ser diaria y para todos.
- La sinceridad de la piedad filial, que implica respeto a los
padres y a
los antepasados.
- La sinceridad en el servicio, que alude a la compasión que debe
haber
entre unos y otros.
- La sinceridad en el agradecimiento, porque hay que agradecer a la
naturaleza cada día de vida que nos regala. Aún a pesar de la
desgracia,
hay que ser agradecido.
- La sinceridad en la auto-reflexión, que requiere admitir los
errores de
uno mismo y pedir perdón. No se debe temer un castigo, porque para
el
shintoismo esa noción no existe. La clave para vivir una
espiritualidad
plena es intentar poner en práctica estos cinco aspectos, que son
aplicables a todas las creencias que existen en el mundo, ya que
esta
antigua religión oriental “apela al espíritu de respeto y aprecio a
la
diversidad que ha tenido desde sus comienzos”, menciona el patriarca
Muneimichi Kurozumi.
El shintoismo cree que todas las vidas son sagradas, por lo que
“debemos
luchar por una coexistencia mutua, apoyada por todos, ya que el
espíritu
divino de sinceridad, agradecimiento y felicidad puede florecer en
cada
uno de nosotros. Es así como el espíritu de la sinceridad del
shintoismo
puede ser de gran ayuda y utilidad en las sociedades
contemporáneas”,
termina Kurozomi.