Psicología transpersonal
La psicología transpersonal es una escuela de psicología que estudia
lo que trasciende al control del ego por lo consciente y biográfico.
Intenta realizar una integración entre la práctica psicológica y los
principios espirituales, que a efectos prácticos son los que
positivizan el comportamiento humano.
Estudia e investiga las interacciones (procesos, eventos y
experiencias) de la psiquis con nuestro sentido de la identidad, y
establece métodos y aplicaciones terapéuticas para transcender al
ego y sanar posibles traumas psicológicos que nos limitan de forma
inconsciente.
Esta disciplina no se puede catalogar como rama científica, pues no
es válida en sí misma como para formalizar teorías del
comportamiento humano o para definir por sí sola alguna realidad
evidente de forma pautada y predecible. Se puede encajar como
postulado al ser resultado de los años de estudio y experiencias en
la práctica profesional de personas dedicadas tanto a la psiquiatría
como a la psicología. Dicho postulado guía las investigaciones de
laboratorio sobre el comportamiento humano ante fármacos
psicotrópicos.
Dentro de las especulaciones formalizadas por los terapéutas, están
las que intentan realizar una integración entre la práctica
psicológica y los principios espirituales, tanto occidentales (el
cristianismo, por ejemplo), como orientales (el budismo, el yoga,
etc.). Estos intentos se orientan a la conformación de un postulado
base que guíe las investigaciones de laboratorio que pueda generar
un registro de evidencias que den base y alimenten el nacimiento de
nuevas teorías en el campo científico de la psicología y la
psiquiatría.
La Psicología Transpersonal es un movimiento que tuvo origen a
finales de los años 60, por un grupo de psicólogos y psiquiatras
como Stanislav Grof, Anthony Sutich, Miles Vich, Abraham Maslow,
entre otros, que consideraron que era necesario investigar y
desarrollar una nueva rama de la psicología que estudiase un
conjunto de experiencias y fenómenos de la conciencia que hasta la
fecha consideraron que la psicología corriente no atendía
suficientemente. En consecuencia, en 1969, Maslow propuso el término
transpersonal para designar esta nueva psicología, que sería, para
Maslow, la “Cuarta Fuerza”. La primera era el conductismo, la
segunda el psicoanálisis y la tercera la psicología humanista. Con
la fundación de esta nueva escuela, se lanzó la revista Journal of
Transpersonal Psychology bajo la supervisión editorial de Anthony
Sutich, y en 1972 se estableció la Asociación para la Psicología
Transpersonal, organizando las primeras conferencias el año
siguiente.
Algunos de sus presidentes incluyen Arthur Hastings, Daniel Goleman,
y Robert Frager entre otros. En la década de 1980 y 90 sobre este
campo desarrollaron sus propuestas a través de las obras de autores
tales como Jean Houston, Stanislav Grof, Ken Wilber, Michael
Washburn, Frances Vaughan, Roger Walsh, Stanley Krippner, Michael
Murphy, Charles Tart, David Lukoff, Vasily Nalimov y Stuart Sovatsky
. Mientras que Wilber ha sido considerado como un influyente
escritor y teórico en el campo, éste ha preferido personalmente
disociarse a sí mismo del movimiento, en favor de lo que él llama un
enfoque más integral.
Ken Wilber, uno de los principales autores en el campo de la
psicología transpersonalDe acuerdo con sus autores, la psicología
transpersonal ha hecho contribuciones al mejor entendimiento del
desarrollo humano y la conciencia. Entre las teorías de los modelos
transpersonales que los autores presentan, está el modelo
lineal-jerárquico del mapa del desarrollo humano, como el de Timothy
Leary y Ken Wilber.
Ken Wilber, uno de los más importantes contribuyentes, ha
desarrollado un modelo del espectro de la conciencia, que consta de
tres grandes categorías: el estado prepersonal o pre-egoico, el
ámbito personal o egoico, y el transpersonal o trans-egoico (Miller,
1998). Una versión más detallada de esta teoría del espectro del
desarrollo de la conciencia, abarcaría nueve diferentes niveles de
desarrollo de la conciencia, en los que, desde los niveles 1-3 se
presentan como pre-personales, (o preconvencionales) los niveles 4-6
serían los niveles personales (o convencionales) y los niveles 7-9
serían los niveles transpersonales (transconvencionales), (Derezotes
& Cowley, 1994).
Wilber ha retratado el desarrollo de la conciencia como un orden
jerárquico, escalonado. Su modelo conceptual, muestra desde los
niveles superiores hasta los niveles inferiores, mostrando el avance
de la conciencia desde los niveles inferiores a los niveles
superiores. Según este mapa, cada nuevo nivel o escalón abarcaría e
integraría en sí mismo a los niveles anteriores, desarrollando
nuevas habilidades asociadas únicamente con el nivel más elevado (Kasprow
y Scotton, 1999). Adicionalmente cada nivel incluiría también un
tipo particular de estructura de personalidad, y posibles
vulnerabilidades frente a determinadas patologías que pertenecerían
a ese nivel (Cowley y Derezotes, 1994).
A partir del trabajo de Wilber, psicólogos transpersonales también
han argumentado a favor de una mejor diferenciación entre los
problemas de ciertas patologías psiquiátricas y su relación con los
estados prepersonales/transpersonales.
La posible confusión de estas dos categorías de problemas (según el
modelo, los provenientes de un nivel prepersonal no serían del mismo
tipo que los provenientes de un nivel transpersonal) se dice que
conducen a lo que la teoría transpersonal denomina la confusión
entre lo pre/trans de los estados de conciencia, y la problemática
asociada a cada estado de conciencia, que proveniendo de distintos
niveles de conciencia son tratados sin embargo por la psiquiatría
del mismo modo. (Cowley y Derezotes, 1994; Lukoff et.al, 1998).