PILATES
Se trata de algo más que de una serie de ejercicios físicos. Este
método
le permite trabajar su cuerpo de manera consciente tal como ocurre
con el
yoga.
En Pilates, cuerpo y mente se ejercitan. A medida que avances con
los
ejercicios comenzarás a interpretar y a conocer tanto tus zonas
fuertes
como las débiles.
Pero claro que además de conocer cómo funciona tu cuerpo también
obtendrás
beneficios estéticos, ya que el método trabaja todos los grupos
musculares, tanto los débiles como los fuertes. Combina la fuerza
que se
puede encontrar en un gimnasio y la flexibilidad que otorga el yoga.
Además, es ideal para corregir problemas posturales o lesiones. No
obstante, en caso de tener algún problema físico, antes de probar
con los
movimientos, lo mejor será consultar al médico.
Joseph Pilates formuló estos ejercicios en 1920 -y de ahí el
nombre-.
Pasaron los años y la técnica fue cobrando adeptos hasta llegar a
nuestros
días en los que hasta las estrellas como Jodie Foster y Madonna se
han
convertido en fanáticas.
Básicamente, el método cuenta con 34 movimientos. Tiene ejercicios
en el
suelo y también con aparatos.
Si bien lo aconsejable es tomar las clases en un centro con
asistencia
profesional, una vez que conozcas los movimientos podés hacerlos en
tu
casa.
Tanto el yoga como el body balance y el pilates estilizan, tonifican
y
relajan los músculos tensos por el estrés cotidiano.
El método Pilates combina técnicas de gimnasia, yoga, ballet y
kinesiología. A través de movimientos muy concentrados y de pocas
repeticiones (que se realizan en una camilla provista de cuerdas,
resortes, tirantes, poleas y plataformas que se deslizan o bien en
colchoneta) se puede lograr corregir la postura, aliviar tensiones y
estilizar y tonificar el cuerpo sin esfuerzo físico excesivo.
A diferencia de otras disciplinas como el aerobic, el step o el
tae-bo,
los movimientos de Pilates son lentos y suaves, pero sumamente
concentrados. Pilates requiere esfuerzo pero su base de Kinesiología
y
Yoga protegen en todo momento la columna vertebral, y su base de
ballet
asegura la elongación necesaria para no producir daño alguno.
Otra diferencia con las técnicas mencionadas es que este método es
pasivo,
es decir no hay que saltar ni agitarse. Se aconseja complementarlo
con
alguna actividad aeróbica, como caminar en la cinta, por ejemplo.
Los
principiantes comienzan trabajando en colchoneta, en el piso y de a
poco y
a medida que van avanzando pasan a trabajar con los equipos: el
"Combo" y
el "Trapecio", entre otros.
Acostada, con las piernas elevadas y los brazos extendidos, mueva
los
brazos rápidamente hacia arriba y abajo, con columna siempre bien
apoyada
en el piso y los músculos de los glúteos contraidos (3 minutos).
Acostada en el piso con la pierna derecha extendida, no deje que
ésta se
apoye. Esto le permitirá contraer la musculatura abdominal y de
glúteos.
Mientras, tome la otra pierna y ejerza presión hacia el tronco (3
minutos).
Con el abdomen contraído y la pierna extendida, fortaleciendo los
glúteos,
tome la otra pierna con ambas manos. Este ejercicio modela el tren
muscular superior (por encima de las caderas). (3 minutos).
Acostada, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, eleve las
piernas. Dejando la espalda pegada al piso, abra y cierre las
piernas muy
lentamente. (8 veces)
Sentada en el suelo, tome las canillas con ambas manos, mientras
balancea
el cuerpo hacia atrás y adelante. Se logra masajear la espalda y
disipar
las tensiones.(3 minutos).
Sin dejar que el abdomen tome contacto con el piso en ningún momento
y
manteniendo la cabeza algo elevada, eleve el torso extendiendo los
brazos
al máximo (6 a 10 movimientos)