METODO HOFFMAN
El Proceso Hoffman de la Quadrinidad es un método poderoso de
autoconocimiento y autotransformación cuyo objetivo es desarmar los
aprendizajes negativos de la infancia, que crean bloqueos y limitan
el
propio desarrollo en la vida adulta. Abre e integra el mundo
emocional y
espiritual, recuperando la libertad y el amor por uno mismo, para el
resto
de la vida.
Su hipótesis fundamental es: "Así como está tu mundo interno está tu
mundo externo. Aprenda a cambiar el interno y cambiará el externo".
Consciente e inconscientemente proponemos al mundo una imagen de
nosotros
y de la vida que condiciona las respuestas del medio hacia nosotros.
Es
una película que proyectamos constantemente, seleccionando lo que
permite
reproducirla. Es un molde que recorta la realidad para ajustarla a
la
visión aprendida en la infancia.
Esta matriz, llamada Programación Negativa, se graba en el mundo
emocional
desde el momento de la concepción hasta la pubertad, y consiste en
una
sucesión de imágenes, que configura una película que se activa
compulsivamente a partir de la pubertad. Funciona inconscientemente
como
una visión del mundo con criterio de verdad, no duda que las
relaciones y
la vida en general sigue sus leyes y límites, al igual que las
expectativas que se tienen con los demás y con uno mismo en la
adultez.
La concepción de la persona que sostiene este recurso, la considera
una
unidad compuesta por cuatro aspectos (de allí su nombre, quadrinidad):
emoción, intelecto, cuerpo, y espíritu (o sabiduría interna).
Mientras Ud.
aprende a limpiar la compulsión a repetir grabaciones en estos
cuatro
aspectos, aprende sus idiomas, sus amplias capacidades para crecer
creativamente en la vida, libre de presiones internas y externas.
Paralelamente una profunda limpieza emocional sucede, la alegría y
la paz
interna se instalan, vivencias de perdón, compasión y amor
incondicional
vibran en su interior dando una nueva posibilidad de poder sobre uno
mismo
y de libertad real. Con herramientas simples y efectivas, para el
resto de
la vida, para seguir perfeccionándose y evolucionando solo.
Dispara y posibilita una autotransformación interna y profunda que
dura
toda la vida. Favorece la liberación de la presión interna,
desarrollando y actualizando el verdadero potencial.
Devuelve el ejercicio pleno de la propia libertad.
Desarma los aprendizajes negativos de la infancia y que limitan la
vida
adulta.
Recupera y cultiva el amor profundo hacia los padres, base
fundamental y
motor del amor a uno mismo y a todo lo creado.
Reconecta al ser humano con las vivencias de perdón, comprensión sin
condena, compasión y amor incondicional, sentimientos latentes en
todo
ser humano.
Limpia el canal emocional. Afirma la reconexión y el cuidado del
cuerpo.
Elimina el conflicto, intelecto-emoción (debo-quiero) obteniendo paz
interior.
Ayuda a superar los deseos de venganza, destruirse para destruir.
Abre a la posibilidad de vivir una vida sin sufrimiento.
Estimula la positividad, la espontaneidad, la creatividad y la
alegría.
Afirma la autoestima, el desarrollo del ser genuino.
Favorece una entrega más profunda en las relaciones interpersonales.
Abre y estimula la conexión espiritual.
Integra armoniosamente los cuatro aspectos del ser y los cuatro
recursos
e idiomas diferentes para encarar con mayores recursos las propias
limitaciones.
Brinda herramientas para la autotransformación continua.
Se recupera la capacidad de vivir el presente, dejando de lado la
queja
del pasado y el deseo de controlar el futuro.