MASAJES TERAPEUTICOS
El quiromasaje es una técnica de masaje que la podemos definir en
dos
palabras: Técnica y Sensibilidad.
Esta técnica se basa en el contacto de dos personas a nivel físico y
también psíquico o energético, con fines terapéuticos o bien
equilibradores. No es incompatible con ningún tratamiento de la
medicina
moderna y es una práctica que favorece la buena forma física y
bienestar
individual.
Con el quiromasaje trabajamos sobre las tensiones musculares,
ayudando
también a desbloquear líneas energéticas y articulaciones; mejorando
el
drenaje de fluidos y optimizando el funcionamiento de los órganos.
Sin
dividir por supuesto el efecto equilibrante que tiene un agradable
contacto terapéutico de un profesional en el cuerpo de un paciente.
Este masaje es una terapia complementaria que aplicada con técnica,
atención y cuidado, pueden dar lugar a muchos cambios beneficiosos
en el
cuerpo, la mente y el espíritu de una persona.
En un mundo como el de hoy en el que es habitual la presencia del
estrés,
raíz de muchas alteraciones, tanto físicas, mentales, provocando
ansiedad,
depresión, insomnio y ataques de pánico que pueden llevar a un
estado
crítico del individuo, disminuyendo las defensas del cuerpo y su
capacidad para luchar contra las enfermedades. Esta ampliamente
reconocido, tanto por parte de los médicos como de los pacientes en
general. Los beneficios del masaje como tratamiento de los síntomas
del
estrés.
El masaje podal siempre produce un efecto relajante, es lo primero
que
percibe la persona que recibe este masaje, válido tanto para
depresión
estados de ansiedad, estrés. El masaje podal produce que todo el
organismo
se sienta bien. Estimula la energía vital y mejora la circulación
sanguínea y linfática, equilibra las transmisiones nerviosas,
favorece la
respiración y nutrición celular. Alivia el dolor, estimula las
defensas
del organismo y regula las funciones orgánicas, glandulares y
hormonales.
Los movimientos que se efectúan en esta práctica no tienen relación
alguna
con los que se realizan en los masajes convencionales. En el drenaje
linfático, el masajista hace maniobras ligeras de estimulación y
presión,
a través de las cuales activa la circulación linfática encargada de
evacuar los desechos y toxinas del organismo.
El Drenaje Linfático se recomienda especialmente para casos de
tobillos
inflamados y piernas hinchadas, así como cuadros varicosos y de
celulitis
avanzada.
Para ver resultados concretos, deben esperarse entre seis y diez
sesiones.