|
KABALAH.
La palabra Kabaláh, del hebreo antiguo, tradición recibida, es la
enseñanza de una sabiduría espiritual milenaria.
Desde una perspectiva laica y contemporánea es una experiencia
directa de lo trascendente.
Es un conocimiento espiritual acerca de Dios, la Creación y el ser
humano, que propicia un despertar interior, hacia la iluminación y
la comprensión experimentada de las grandes verdades universales.
Es también un Don Merecido, es decir, el resultado del esfuerzo y la
iluminación.
“¿Dónde está la Sabiduría?”, Pregunta el discípulo. Y el Maestro
responde: “En los ojos, en el corazón y en las manos”. Es decir, en
el pensamiento, en el sentimiento y en la acción. Ella, es el
aprendizaje de la Unidad. Según la Kabaláh el verdadero conocimiento
conduce al amor y el verdadero amor conduce al conocimiento.
Aunque la palabra Kabalah se utilizó recién en el siglo XI, sus
orígenes se remontan a ancianas sabidurías.
Los kabalistas parten de la idea que el significado “interno y
oculto” de las cosas no puede ser comunicado sino que hay que saber
encontrarlo.
Por esto la enseñanza es por implicación y no por aseveración.
“¿Dónde está Dios?” Preguntó un hombre. Y el kabalista respondió “¿Y
dónde no está?”
La
Kabaláh puede presentarse en un libro sagrado, en una meditación o
aparecer como un guía espiritual; también en una danza mística, en
altos estudios filosóficos o en un diálogo directo con Dios.
La Kabaláh es mística por cuanto privilegia el conocimiento
como experiencia.
Es teosófica pues trata de desvelar los misterios y la
relación existente entre Dios, Creación y ser humano.
Y es esotérica pues es un saber para iniciados que incluye
conocimientos tales como: Magia, alquimia, Astrología, cosmología,
entre otras ciencias sagradas.
Las grandes enseñanzas kabalistas se basan en los 4 Mundos
(Olamót) o dimensiones de la realidad y de la percepción, el
Árbol de la Vida (Sefirót) que es el mapa de la trama
unificada, los niveles del alma (Orót) y las 22 letras
(Otiót) del alfabeto hebreo, que representan las energías con
las cuales es construido el Universo.
El vocablo "Kabaláh" significa literalmente
‘recepción’: su estudio prepara al hombre para recibir todos
los grados y planos de la vida como una realidad única.
La Kabaláh es el conocimiento que nos enseña cómo recibir los
diferentes grados de la Sabiduría.
La verdadera
construcción en la cual debemos invertir todos nuestros esfuerzos es
la de nuestro interior. Hasta que el hombre no sea íntegro
interiormente nada de lo que haga perdurará. Nuestro estudio de la
Kabaláh y el desarrollo de nuestra vida de acuerdo con ella
no son algo externo a nosotros. Conforman nuestro saber y
fundamentalmente nuestro ser. A partir de ellos nos convertimos en
partícipes del "programa de la Creación". El objetivo de la
Kabaláh es educar la voluntad y el deseo del hombre hacia el
bien universal que es la meta de la Toráh: "amarás a tu
prójimo como a ti mismo" (Levítico, 19:18). El único cambio que
podemos lograr en la vida es el que se vincula con la actitud
interior, con lo que deseamos en nuestro corazón. Las verdaderas
transformaciones se desarrollan en nuestro interior. Para llegar a
ellas el hombre debe conocerse y conocer las leyes que rigen todos
los planos de la realidad. Entonces, tomará gradualmente conciencia
de su raíz y de su objetivo, unificándose con todos los seres
humanos y con su máxima identidad: Dios. La sabiduría de la Kabaláh
responde a los grandes interrogantes del ser humano: por qué existe
el hombre, por qué nace, por qué vive, cuál es el propósito de su
vida, de dónde viene y a dónde va. Pero la Kabaláh no es un estudio
abstracto o teórico, sino, por el contrario, muy práctico: ella es
un método simple y preciso que investiga y define la posición del
ser humano en el universo. El hombre aprende acerca de sí mismo:
quién es y cómo es. Aprende lo que debe hacer ahora para
transformarse y crecer, etapa por etapa, paso a paso, enfocando su
trabajo hacia su propio interior. Toda la experimentación se realiza
sobre sí mismo y en sí mismo. Por eso la Kabaláh se denomina
"sabiduría de la interioridad".
A través de ella, la persona
experimenta cambios internos, ocultos a los ojos de los demás, que
sólo ella percibe y conoce. Esta actividad, propia, específica y
peculiar, ocurre en su interior y solamente ella la comprende. Un kabalista es una persona común, como cualquier otra. Es un
investigador que analiza su propia naturaleza. A lo largo de la
historia, los kabalistas han estudiado la esencia de sus existencias
utilizando herramientas simples que todos podemos emplear hoy en
día: sentimientos, intelecto y corazón. En los libros que han
escrito, los kabalistas nos transmiten técnicas basadas en
experiencias personales. Desde su amplísima perspectiva, encontraron
la manera de ayudar a quienes vendrían después, para que subieran la
misma escalera que ellos. La Kabaláh nos ha sido entregada como un
trampolín para el cambio. Nos ha sido dada para que podamos conocer
al Creador. Éstas son las únicas razones por las cuales nos ha sido
concedida. Quien estudie Kabaláh para automodificarse y para conocer
al Creador alcanzará el estadio en que comenzará a ver que puede
mejorar no con sufrimiento, sino a través de su propia, libre y
consciente elección.
|