ESPIRITISMO
Espiritismo, palabra creada por Allan Kardec, su codificador, para
designar una nueva doctrina espiritualista que, compartiendo con
otras
corrientes la idea de Dios, la reencarnación, la existencia de los
espíritus, particulariza en este Conocimiento, la posibilidad de la
evocación y diálogo con los espíritus desencarnados y prioriza la
trascendencia moral de las Leyes Divinas que regulan la evolución.
Etimológicamente proviene de dos acepciones: Espirit: espíritu, e
Ismo:
sistema. Espiritismo significa entonces, Sistema para el estudio del
espíritu, con todas las connotaciones que éste tiene: su relación
con
Dios, con las Leyes Divinas, las vidas sucesivas, la organización
del
mundo espiritual, y su influencia y manifestación en el mundo
material. Y
para este amplio y profundo estudio del espíritu y las leyes que
rigen su
evolución, cuenta con un instrumento sumamente valioso: la
mediumnidad,
facultad que permitió la elaboración de un método por el cual los
espíritus transmiten sus experiencias a los hombres.
El espiritismo defiende que podemos progresar por nuestros esfuerzos
personales y llegar a un estado definitivo en donde ya viviremos
libres
del cuerpo e independientes de la materia. Pero los cristianos
creemos en
la resurrección final de la persona, de su cuerpo y alma.
En cuanto a Jesucristo lo consideran el medium de Dios, espíritu
evolucionado, pero no lo consideran Dios. Los espíritus rezan el
"Padrenuestro" y otras oraciones a Dios, a los ángeles y a los
espíritus
que consideran protectores. Se conectan con los espíritus por
médiums, que
tienen una sensibilidad especial. Se afirma que lo que sucede es que
se
adormece la conciencia y aflora el inconsciente. Habría
autosugestión o
auto-hipnosis que llevan a ilusión, al autoengaño. Los fenómenos que
aparecen son fruto del subjetivismo, de estado del alma de
conocimientos.
"Dios es el espíritu, que piensa, mentaliza..."
"Dios es el todo y el hombre una parte de el". Aquí aparece el
panteísmo.
1) El magnetismo o influencia de la energía vital sobre otros
cuerpos
vivos y aún sobre la materia. Este fenómeno parece ser la clave o
secreto
principal de todos los fenómenos psíquicos.
2) La telepatía o proyección a distancia de esta influencia
magnética o
por medio de la mente.
3) El sueno hipnótico durante el cual el sujeto dormido por
hipnosis, o
sea, provocado por la fuerza magnética de un operador, responde a
nuevas
preguntas de los circunstantes con aparente conocimiento de cosas
ocultas.
4) Los "raps" o ruidos inexplicables producidos en madera.
5) La levitación de objetos ligeros, generalmente de madera, que
parecen
perder su peso, elevándose sobre el suelo bajo el influjo de los
operadores.
6) El movimiento de tales objetos: mesitas, taburetes, etc. o bien
de una
tablita indicadora sobre la tabla ouija.
7) La escritura automática en la cual el individuo, en un estado de
semi-inconciencia, o totalmente dormido, escribe, con un rasgo de
letra
diferente a la del yo consciente, mensajes diversos que parecen
dictados
por otra mente.
8) Fenómenos subjetivos: visiones y alucinaciones, obedeciendo a
causas
físicas o mentales.
No está demostrado que estos fenómenos sean producidos por
espíritus. Su
origen está siendo estudiado y parece ser necesario que en ellos
intervenga el magnetismo de personas vivas.
Existen otros hechos que están en dudas por no existir pruebas
suficientes
y que son objeto de controversia:
1) La materialización de seres espirituales desencarnados.
2) La formación de miembros de ectoplasma (supuesta materia
inventada por
el espiritismo) como manos o pies que se mueven solos.
3) La producción de olores físicos.
4) La escritura sobre pizarras por manos invisibles o aparentemente
no
unidas a ningún cuerpo.
5) La posibilidad de fotografiar tales manifestaciones psíquicas;
considerándose fraudulentas todas las pruebas fotográficas aportadas
hasta
el presente.
En la base de las experiencias espiritistas estarían sus ideas sobre
la
persona "que consta de tres elementos: El cuerpo material, el alma o
ser
inmaterial, encarnado en el cuerpo, y un lazo, que une al cuerpo con
el
alma, y es inmaterial, porque a veces puede verse en las sesiones
espiritistas.