BUZIOS.

 

Antiguos magos africanos consideraban a los caracoles como sagrados.

Por ello los utilizaban para realizar hechizos y crear mancias, para lo cual tomaban un puñado de ellos y los esparcían sobre la arena.

Continuando esa tradición magos brasileros desarrollaron el juego de los buzios.

Los buzios o caracoles filipinos son de tamaño pequeño, de color blanco, tienen un círculo anaranjado rojizo en la parte externa y no presentan la típica terminación en forma de espiral de los caracoles comunes.

Según los estudiosos y practicantes de los buzios, estos caracoles tienen el poder de atraer la buena fortuna y el dinero, por lo cual es frecuente que se los usa como adorno en el cabello.

Originalmente los buzios eran arrojados suavemente sobre  el suelo y se daba interpretación a las formas y dibujos que formaban al caer al azar.

Actualmente es muy frecuente ver que el consultante toma con sus dos manos a los buzios y pensando en el asunto que lo aflige, los deja caer sobre un tablero de 12 casilleros.

Luego, el operador interpretara los caracoles que hallan caído sobre su base, de acuerdo a la cantidad y posición sobre cada casillero el cual tiene un significado especial.