ACUPUNTURA.
En la Medicina Tradicional China se considera que la enfermedad es
un
desequilibrio energético del cuerpo provocado por factores externos
(frió,
humedad, bacterias, etc.), por factores internos (mal funcionamiento
de un
órgano, insuficiencia de la sangre, alteraciones emocionales, etc.),
o por
una combinación de ambas. Mediante la acupuntura se logra ayudar al
cuerpo
a que reestablezca el equilibrio energético y recupere el estado de
salud.
Esta técnica se basa en introducir agujas en puntos específicos que
forman
parte de canales o meridianos por donde es posible llegar a
conectarse con
la circulación energética y a modo de llaves comando de un gran
tablero,
corregir el fluir del Chi (energía vital).
Cada uno de estos meridianos está relacionado con la energía de un
órgano
(pulmón, corazón, hígado, etc.) y con las funciones que este órgano
tiene
que realizar, así desde el meridiano del corazón, por ejemplo
podemos
ayudar a mejorar la circulación sanguínea de todo el cuerpo, evitar
las
palpitaciones y corregir problemas de insomnio.
En Occidente se introduce sólidamente a principios de siglo en donde
se
observan sorprendentes resultados. Muchos son los que comprueban el
éxito
de la medicina china, pero reforzados ahora por los logros obtenidos
en
analgesia, es decir, cirugía realizada bajo la acción calmante de
las
agujas. También pudieron descartarse efectos hipnóticos o de
sugestión
que, por desconocimiento, algunas personas habían atribuido al
método.
Recordemos que la acupuntura también se utiliza en animales, tanto
para
experimentación como en clínica veterinaria.
No. En las agujas aplicadas a la acupuntura, no se inyectan
medicación y
actualmente se utilizan agujas personales o descartables. Luego, se
introduce en la piel de acuerdo a técnicas establecidas que manejan
los
médicos especialistas, es decir constituye un método absolutamente
natural.
No. Como lo mencionado anteriormente, no pueden transmitirse ni
contagiarse ningún tipo de enfermedad, ni siquiera las infecciosas.
Desde hace varios años se realizan múltiples investigaciones para
comprobar sus efectos y la forma en que se producen. Dichos
estudios,
están a cargo de gobiernos, universidades, institutos de
investigación,
hospitales y grupos privados, utilizándose los más modernos métodos
para
comprobar sus resultados.
Por ejemplo, se ha comprobado que tanto en seres humanos como en
animales,
es altamente efectiva para el alivio del dolor.
En la acupuntura, las agujas se ubican (de acuerdo a técnicas
tradicionales orientales), en determinados puntos del cuerpo que
poseen
características diferenciales a otros puntos vecinos, de ahí que se
los
denomina "puntos de acupuntura" o "puntos chinos".
La adecuada elección, combinación y estimulación de esos puntos,
llega a
fibras nerviosas lo que a su vez genera la liberación de sustancias
químicas naturales activando circuitos que gráficamente podemos
decir que
están "dormidos".
Por eso no interfiere ni anula los procesos naturales, sino que por
el
contrario, los activa.
El primer científico occidental Henry Head, encontró claras
correspondencias entre órganos internos y áreas de la piel. Estas se
conocen hoy por su nombre: son las zonas de Head.
También halló que los nervios de unión, aunque se concentran en le
misma
región de la médula espinal, pueden conectar órganos y zonas de la
piel
muy distantes entre sí.
Los impulsos emitidos por el órgano confluyen en la médula con los
de la
zona de la piel que le corresponde, de tal manera que el cerebro no
distingue bien qué es en realidad lo que le duele. A menudo localiza
el
origen del dolor en la piel, aunque el verdadero afectado sea el
órgano.
Existen escritos de origen chino de más de 2000 años de antigüedad
que
atestiguan las propiedades curativas de la acupuntura. Su fundamento
tiene
mucho que ver con la filosofía taoísta del ying y el yang, los dos
aspectos opuestos y complementarios, con que se puede manifestar la
energía universal.
En el cuerpo humano, esta energía fluirá a lo largo de catorce
canales
invisibles, llamado meridianos, relacionados cada uno de ellos con
los
principales elementos y funciones del organismo, y que conectan
entre sí
la piel con los órganos de manera parecida a las correspondencias de
Head.
En las personas sanas, los dos principios básicos, el ying y el
yang,
coexisten en equilibrio armónico, con cierto predominio de uno sobre
otro
dependiendo de la hora del día. Por eso, cuando el equilibrio se
rompe
aparece la enfermedad. Las agujas, que son de oro, plata o acero se
insertan en la piel a lo largo de los meridianos. De acuerdo a la
dolencia
será en qué punto de los mismos serán aplicados.
Produce una sensación especial traducida al castellano como "arribo
de
energía", mezcla de molestia, pesadez, entumecimiento,
adormecimiento, que
varía de acuerdo a la sensibilidad individual, sin lo cual no habría
efectos benéficos.
Sí. En muchas ocasiones, sobre todo en enfermos muy acostumbrados o
que
necesitan determinada medicación, se puede complementar los efectos
clínicos de los fármacos, con las acciones naturales de la
acupuntura.
Se realizan por sesiones, con una frecuencia de acuerdo a la
enfermedad.
Generalmente, son aplicaciones semanales que se van espaciando al
mejorar
el paciente.
Los excelentes resultados en el tratamiento de numerosas
enfermedades a lo
largo de 5000 anos de historia han estimulado durante este siglo
importantes investigaciones en todo el mundo con respecto al
mecanismo de
acción de la acupuntura.
La organización mundial de la salud promociona este método
terapéutico por
su reconocida eficacia y estimula la formación de médicos
acupuntores.
Los beneficios de la acupuntura se han demostrado, con el mayor
porcentaje
de resultados positivos, concretamente en los casos de:
Jaquecas, dolores de cabeza crónica, neuralgias del trigémino
Cólicos intestinales, gástricos y uterinos, hiperacidez, estomacal
(ulcera de estomago o duodeno), constipación, mala digestión.
Dolores y contracturas musculares, calambres, esguinces, lumbago,
ciática. Caídas o golpes
Insomnio. Stress con alteraciones emocionales y cambios de carácter
y/o
humor. Depresión. Síndromes depresivos. Palpitaciones.
Trastornos circulatorios periféricos, (manos o pies fríos o que se
duermen).
Catarro de vías respiratorias superiores, sinusitis. Enfisema.