Terapias Alternativas
Shiatsu: logrando el equilibrio de cuerpo y espíritu

Esta técnica terapéutica japonesa consiste, como su propio
nombre indica, en presionar con los dedos las zonas de
sensibilidad vital del cuerpo humano. Proporciona la posibilidad
de alcanzar un equilibrio tanto interior como exterior. Supone
combinar al mismo tiempo el bienestar personal, la armonía
natural y la expresión de todos los sentidos.
El shiatsu, que traducido literalmente significa «presión de los
dedos», es un método japonés que trabaja con el cuerpo con el
propósito de curar y favorecer la salud, influyendo y mejorando
el estado del Ki en nuestro cuerpo. Los principios del shiatsu
conforman una ley natural que respeta y utiliza la relación que
tenemos con la naturaleza. Se sirve de nuestra respuesta innata
al tacto, de nuestra capacidad de intuir y de nuestra habilidad
para ejercitar la «mente sobre la materia» en beneficio de un
estado final de bienestar.
Antecedentes del Shiatzu
Los orígenes del Shiazu se remontan a más de cinco mil años en
el pasado, cuando en las montañas del norte de China, los
sacerdotes taoistas practicaban el Do-In Ankyo, una forma de
manipulación corporal y de meditación que revelaba y armonizaba
la fuerza vital. Con el correr del tiempo, de esta técnica se
derivaron otras disciplinas como el Qi-Gong y distintas formas
de artes marciales.
A través de todas ellas se buscaba influir sobre el Ki, fuerza
inseparable de la vida misma y considerada como la energía
responsable de todo lo que ocurre en el Universo, manifestándose
a través de dos principios opuestos y a la vez, complementarios
a los que denominaron como yin y yang .
Lo que hoy conocemos como medicina tradicional china tiene
básicamente su punto de partida en esa filosofía orientada a
preservar la salud basándose en la comprensión y armonización de
la energía universal. Dentro de este marco conceptual
posteriormente se desarrollaron distintos métodos curativos,
todos orientados directamente a mejorar la salud buscando el
equilibrio en el intercambio del fluir de esta fuerza y nuestro
cuerpo.
A mediados de siglo, el Shiatsu comenzó a despertar gran interés
y se difundió a través de dos corrientes o estilos principales:
la del Maestro Tokujiro Namikoshi y la del Maestro Shizuto
Masunaga. Surge el Zen Shiatsu como método de armonización
energética y de meditación en movimiento, en el que además del
aprendizaje de la técnica se intenta también capturar y cultivar
la esencia del shoshin o mente del principiante. Esta idea,
propia del Budismo Zen, implica para el terapeuta el mantener
una actitud permanente de sencillez y falta de preconceptos
hacia el otro, buscando un estado mental meditativo que permita
conectarse y volverse uno con el universo y con el paciente.
El Ying y el Yang
La teoría del Yin-Yang no sólo trata de explicar la relación
entre las partes internas del cuerpo; también describe la
relación energética entre sus aspectos internos y externos,
entre los órganos vitales y la superficie.
El logro supremo de la medicina tradicional china fue, quizá,
que percibiera los órganos internos como centros de
transformación y distribución que organizaban, literalmente todo
el cuerpo. Esta organización se hace mediante el sistema de
canales que transportan el Ki a todas partes. Fluye desde dentro
y llega cerca de la superficie corporal. La condición interna
del cuerpo se refleja en el exterior; el trabajo sobre el
exterior puede afectar al interior. En la salud, éste es el
mecanismo regulador del cuerpo y nos permite ajustarlo al
entorno. En la enfermedad, el mecanismo está averiado y los
síntomas aparecen en el exterior.
Beneficios para el cuerpo y la salud
Esta técnica es muy efectiva a la hora de eliminar fatiga
nerviosa y muscular, además se encarga de restablecer el
equilibrio en todo el organismo, beneficiando también al sistema
endócrino. Su principal objetivo es poder prevenir el
surgimiento de trastornos y enfermedades. Aconsejamos dejar de
lado las tendencias de consumir medicamentos o drogas ante el
primer síntoma o dolor y es muy bueno, en estos casos, recurrir
al shiatsu ya que incentiva la autocuración de nuestro
organismo; como al mismo tiempo estimula y activa los procesos
curativos naturales. Un destacado médico llamado Tokujiro
Namikoshi descubrió que al presionar ambos lados de la columna
vertebral en su parte media, las glándulas que emanan la
cortisona, la cual alivia dolores como el reumatismo, logró
suprimir esta clase de dolencia sobre sus pacientes.
Quiénes pueden utilizarla
Se puede realizar Shiatsu a todo tipo de persona incluso sin
importar el tipo de enfermedad diagnosticada. Se puede practicar
en cualquier situación, con cualquier persona e incluso consigo
mismo. Es completamente natural, no requiere de la utilización
de ninguna crema, ni instrumento, sólo de la presión con los
dedos que proporcionará calor a las zonas sensoriales.
La presión no deber ser ni muy fuerte ni muy débil. Con esta
técnica de presión favoreceremos la circulación sanguínea tanto
del actor como del receptor. Se consigue una estimulación de la
circulación sanguínea de las manos, la cual desarrollará nuestra
salud física y estabilidad emocional.
La persona que ejerce la presión con sus dedos transmitirá todo
su magnetismo, sus vibraciones positivas y todo su calor humano.
El tratamiento es natural y está basado en estimulaciones por
presión debidamente ajustada a cada zona o punto del cuerpo.
Los resultados se palpan desde la primera sesión, pero siempre
es aconsejable iniciar el tratamiento con no menos de cuatro
sesiones.
Centro de
terapias complementarias Mitzel Ayme.
www.mitzel-ayme.com.ar
