TERAPIA DE VIDAS PASADAS.
La Terapia de Vidas Pasadas nos revela que el origen de conflictos,
enfermedades emocionales y, hasta dolencias físicas de nuestro
presente, no siempre se encuentra en nuestra existencia actual, sino
que puede remontarse mucho más atrás en el tiempo: a una vida
pasada.
Recuerdos de vidas anteriores
Es de importancia tener presente que el trabajo con recuerdos y
vivencias de un pasado anterior a la vida presente, para alcanzar o
recuperar la salud, tiene sus orígenes en los primeros tiempos de la
humanidad. Diversas culturas primitivas, de Oriente y Occidente, han
utilizado los estados ampliados de conciencia para lograr la cura de
infinidad de enfermedades, físicas y emocionales.
Suele reconocerse como uno de los primeros profesionales que
investigó con rigurosidad científica estos a Albert de Rochas
(Coronel de Ingenieros y Administrador de la Escuela Politécnica de
París). En su libro “Las vidas sucesivas”, escrito en el año 1911,
relata las experiencias de los sujetos al atravesar diferentes
períodos de su existencia: la niñez, nacimiento, período prenatal,
espacio entre vidas y vidas pasadas.
En Occidente comenzó a tomar auge en la década del 70´ en EEUU, a
través de determinadas experiencias, inesperadas, con las que se
encontraban terapeutas y psiquiatras tradicionales (entre ellos
Brian Weiss, uno de los más nombrados a nivel mundial en el trabajo
con TVP) que comenzaron a encontrarse con vívidos relatos de sus
pacientes que no correspondían a hechos acaecidos en su vida actual;
inclusive, muchos de ellos ofrecían datos precisos de fechas,
lugares, nombres, que al ser investigados pudieron ser reconocidos
como verdaderos.
El alma utiliza al cuerpo como
instrumento en su proceso evolutivo.
Aunque hablemos de TVP la realidad es que para el alma las vidas
pasadas no existen como tales. Se trata de una sola vida y de
distintos cuerpos que utiliza como instrumentos o vehículos para
llevar a cabo las experiencias que necesita realizar para dar lugar
a su evolución.
Para el alma los distintos cuerpos que utiliza con como prendas de
vestir. De la misma manera que uno se cambia de ropa sin dejar de
ser quien es, de igual manera, al cambiar el cuerpo, el alma sigue
con su identidad original. Igualmente, si estamos tristes o
deprimidos por alguna situación, aunque nos compremos algo nuevo,
nuestros problemas no se resolverán por el solo hecho de cambiarnos
de ropa. Con el alma sucede algo similar. Si una persona consulta
porque no puede permanecer en lugares cerrados o donde se encuentra
mucha gente (ascensores, subtes, habitaciones cerradas), muy
probablemente todas esas sensaciones que hoy presenta, síntomas de
ahogo, pánico, sensación de muerte, son la expresión a nivel
corporal de una determinada experiencia que vivió en un tiempo
pasado; por ejemplo, pudo haber fallecido asfixiado debido a un
derrumbe o un cataclismo natural. Por lo tanto, se hace necesario
traer al presente esa vivencia, para que la agote y tome plena
consciencia de su situación actual. Es decir que, con los cambios de
cuerpo, no se terminan los conflictos y las experiencias traumáticas
que quedaron sin resolver. El alma al reencarnar en un nuevo cuerpo
lleva consigo todas las emociones y sensaciones que no fueron
resueltas.
Qué se propone el terapeuta y cómo
trabaja.
La TVP trata de traer a la luz registros emocionales muy fuertes que
pueden estar afectando el presente. Situaciones que se produjeron en
el pasado que, a menudo no surgen en nuestra memoria como un hecho
anecdótico, sino que se encuentran presentes y se expresan a través
de determinadas pautas de conducta, reacciones emocionales,
modalidades de nuestro carácter, miedo, angustia, trastornos de
ansiedad, depresión, somatizaciones, enfermedades psicosomáticas,
entre otras. Todos estos cuadros pueden ser convenientemente
tratados a través de esta terapia, con técnica adecuada, contención
y posterior elaboración y comprensión del problema o la enfermedad
por la que se consulta.
En una oportunidad, una paciente de unos veinte años, no soportaba
la mirada de los demás, en lugares donde había mucha gente. Sentía
que “hacía el ridículo”. Todo lo relacionado con esta idea
(sensaciones, emociones, pensamientos) condujo a la terapeuta al
verdadero origen de su padecimiento. En una existencia pasada había
sido un hombre que fue torturado, atado y expuesto ante la gente,
día y noche en una plaza pública acusado de un delito, que no
cometió. Expuesto a las miradas de todos, después de dos o tres
días, muere en esa situación.
El trabajo regresivo lo realiza el terapeuta acompañando al paciente
para que se vaya acercando a un estado modificado de conciencia.
Esto se logra ya sea utilizando técnicas de relajación o partiendo
desde las emociones o sensaciones perturbadoras con las que llega el
sujeto, que están dando lugar a la sintomatología o conflictiva que
lo trae a consulta.
En todo momento el paciente es consciente del lugar en que se
encuentra, de lo que está haciendo, y que recurre a este tipo de
tratamiento por propia voluntad, permitiendo que el terapeuta lo
guíe y lo acompañe en este proceso de sanación.
Al tratarse de una modalidad terapéutica que se dirige hacia los
orígenes de una determinada problemática o enfermedad, su duración
es menor que la de psicoterapia convencional.
El objetivo primordial es: aprender a ser mejores personas
De acuerdo a las vivencias y recuerdos que van surgiendo en las
sesiones, parecería que esa conciencia que sigue con vida después de
la muerte física (el alma), va atravesando vida tras vida por
diversas situaciones y experiencias, con la única finalidad de
aprender a desarrollar valores que tienen que ver con la virtud, con
la sabiduría, la generosidad, la tolerancia, la perseverancia, la
humildad, el respeto hacia los demás, los buenos sentimientos. Y
esto no tiene nada que ver con ninguna religión, simplemente se
desprende del estudio e investigación de todo el material que surge
en el trabajo regresivo con los pacientes, de todo el mundo…
Lic. Claudia Sirito
Psicóloga Clínica
Terapeuta de Vidas Pasadas
Master en Psiconeuroinmunoendocrinología
E-mail:
terapiaregresiva@tutopia.com
Web:
www.terapiaregresiva.com.ar
Tel.: (011) 4210-5757